El Alto Turia

La Mancomunidad del Alto Turia está integrada por cinco municipios del interior de la Comunidad Valenciana y se sitúa al norte de la comarca valenciana de La Serranía, siendo sus municipios integrantes, Aras de los Olmos, Benagéber, Chelva, Titaguas y Tuéjar.

El clima en general del Alto Turia es de largos y fríos inviernos, en los que suele nevar, y cortos y no muy calurosos veranos, con lluvias estacionales en primavera y otoño. El paisaje se caracteriza por su hermosura cambiante según la época del año: en otoño el paisaje es una combinación de ocres y verdes que embellece enormemente el paisaje; en primavera, con los arboles en flor, se extiende una pincelada de luz por los campos de secano; en invierno se tiende un amplio manto blanco que la nieve lleva consigo; y en verano los atardeceres se cierran con el color del fuego.

Breves apuntes históricos

Históricamente estos pueblos han mantenido los vínculos propios de la vecindad, puesto que en muchos casos compartían usos territoriales como sistemas de riego o de explotación forestal. Esto se acentuó por el hecho de que Aras de los Olmos y Titaguas formaron parte del Término General de Alpuente, territorio de realengo, del que se segregaron y alcanzaron entidad de villa en 1729 y 1728 respectivamente. Por su parte Benagéber, Calles, Chelva, Sinarcas y Tuéjar integraban junto con algún otro municipio el Vizcondado de Chelva, un señorío que subsistió hasta el siglo XIX y que dejó su impronta en hechos como que estos pueblos no accedieron a la posesión de sus montes hasta su adquisición a su antiguo señor territorial en 1865.

El río Turia como eje vertebrador

La totalidad de estos municipios pertenece a la Cuenca Hidrográfica del Turia, concretamente a la zona media de la misma. De este modo, el río ha servido de nexo entre los diferentes pueblos por la importancia que tuvo en el pasado el transporte de madera y su influencia en la economía de la zona.

El río reúne tramos bien conservados, estrechos rocosos y extensos bosques, con paisajes de gran belleza y diversidad de flora y fauna al tiempo que constituye el eje de la acción antrópica, de la riqueza cultural del área. Sus riberas han servido de asiento a molinos, huertas y viviendas, y su cauce superado por puentes ha conformado un modelo propio de poblamiento y explotación del territorio.

Su medio natural

Precisamente el medio natural, tan presente, ha sido decisivo para la configuración de la estructura económica y poblacional del área. Un territorio escabroso como éste ha condicionado la agricultura y la ganadería, actividades económicas fundamentales, de modo que la última ha tenido un papel relevante en el preponderante sector agrario. También la explotación forestal ha tenido una gran importancia a lo largo del tiempo. Pero además el territorio y su abrupta configuración ha condicionado la accesibilidad del área y como consecuencia, ha incidido en el escaso desarrollo de otras actividades como las industriales.

Antonio J. Cavanilles (1797). Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia.

“Al norueste de la Baronía de Chulilla cae el Vizcondado de Chelva, que tiene unas seis leguas de oriente á poniente hasta los confines de Castilla, y cerca de cinco de norte á sur entre los términos de Titaguas, Alpuente y Sót. Gran parte de dicha extension son llanuras, colinas ó cuestas fértiles; lo restante montes, muchos de ellos ásperos é incapaces de cultivo, donde pacen ganados lanar y cabrío en tanto número, que suelen tocar al diezmo cada año 60 crias. El Turia atraviesa al Vizcondado de norueste á sueste, y casi con la misma direccion baxa el rio de Chelva desde mas allá del Tuexar hasta la confluencia con el Turia, que está entre Domeño y Loriguilla”.

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